MUSICA VARIADA PARA TODOS LOS GUSTOS salta argentina fm ruta 51 san luis salta

Lula prohíbe las apuestas online en Brasil a nueve días de las elecciones

2026-09-26 12:25:29 - MUNDO

El presidente brasileño anunció el veto a las plataformas de apuestas deportivas y casinos en línea, una actividad que su propio Gobierno había regulado desde 2023. La medida entra en vigor de inmediato, pero necesita el aval del Congreso para mantenerse, mientras la oposición la acusa de tener un objetivo electoral y los clubes de fútbol alertan por la pérdida de una importante fuente de ingresos.

Luiz Inácio Lula da Silva decidió dar un giro drástico a la política brasileña sobre las apuestas online. A nueve días de las elecciones presidenciales y legislativas, el mandatario anunció este viernes la prohibición de las llamadas bets y de los casinos digitales, una medida que calificó como necesaria ante el impacto que la actividad está teniendo sobre las finanzas de las familias.

El decreto provisional entra en vigor tras su publicación en el Diario Oficial, pero no tiene carácter definitivo. El Congreso tendrá 120 días para decidir si lo convierte en ley o permite que pierda vigencia.

Lula hizo el anuncio en São Paulo acompañado por varios miembros de su Gobierno y vinculó directamente el crecimiento de las apuestas con el endeudamiento de los hogares. El ministro de Hacienda, Dario Durigan, definió el fenómeno como un problema de salud pública y anunció además un proyecto para convertir en delito la explotación ilegal de este tipo de actividades.

La medida supone un cambio importante respecto de la política aplicada durante el actual Gobierno. Brasil había comenzado a regular el sector en 2023 y desde enero de 2025 las empresas que obtuvieron autorización podían operar legalmente bajo un sistema de licencias, impuestos y controles.

Le président brésilien Luiz Inacio Lula da Silva signe un décret interdisant les paris sportifs en ligne, le 25 septembre 2026 à Sao Paulo

El mercado de las apuestas creció rápidamente en Brasil. En 2025, unos 25 millones de brasileños realizaron apuestas por un volumen estimado de 220.600 millones de reales, cerca de 42.500 millones de dólares. El Estado recaudó alrededor de 9.000 millones de reales en impuestos vinculados al sector, una cifra que ya había sido superada durante los primeros ocho meses de este año.

El Gobierno sostiene que el dinero destinado a las plataformas está afectando especialmente a los hogares con menores ingresos y contribuyendo al aumento del endeudamiento.

Leer tambiénEl tercer mandato de Lula: un veterano liderazgo progresista que capoteó a Trump en un Brasil polarizado

Lula volvió a utilizar una comparación especialmente dura para describir el fenómeno y lo vinculó con las consecuencias sociales que tuvo la expansión del consumo de drogas en Brasil.

La apuesta del Gobierno apunta ahora a cerrar el mercado legal y perseguir las operaciones que continúen funcionando por fuera de la normativa. Según el Ministerio de Hacienda, las plataformas tendrán un período limitado para que los usuarios retiren los fondos que todavía tengan depositados antes de que comiencen los bloqueos.

La decisión se produce en plena campaña electoral y abrió inmediatamente un nuevo frente de disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro, senador y principal candidato de la oposición para los comicios del 4 de octubre.

El hijo del expresidente Jair Bolsonaro acusó al mandatario de haber impulsado una medida con fines electorales y recordó que fue durante el Gobierno de Lula cuando se estableció el actual marco regulatorio de las apuestas.

lula

La crítica apunta precisamente a una de las contradicciones que rodean el anuncio: el mismo Gobierno que ahora busca terminar con las apuestas digitales fue el que estableció las reglas que permitieron su expansión legal.

La prohibición, además, deberá superar un nuevo filtro político en el Congreso. Si los legisladores no respaldan el decreto dentro del plazo establecido, la medida dejará de tener vigencia.

El impacto no se limita a los jugadores. Las empresas de apuestas se convirtieron durante los últimos años en uno de los principales anunciantes del fútbol brasileño.

Al menos 13 de los 20 clubes de la primera división mantienen acuerdos comerciales con compañías del sector. En conjunto, esos contratos representan unos 1.000 millones de reales anuales.

La decisión generó preocupación entre las instituciones deportivas. Flamengo advirtió sobre el impacto que tendrá la prohibición en el fútbol profesional y de base, el fútbol femenino y otras disciplinas. Fluminense reclamó un período de transición que permita a los clubes adaptarse a la pérdida de esos ingresos.

Leer tambiénLula vs. Bolsonaro: la batalla se reedita cuatro años después... ahora con Flávio como candidato

El temor de los equipos coincide con una de las principales críticas de las empresas del sector: que el mercado legal sea reemplazado por plataformas clandestinas.

La Asociación Nacional de Juegos y Loterías y otras organizaciones vinculadas a la industria sostienen que una prohibición podría empujar a millones de usuarios hacia sitios sin controles, donde quedarían fuera de alcance los mecanismos de protección al consumidor y de prevención de la ludopatía.

El Gobierno, en cambio, considera que mantener un mercado regulado ya no es suficiente frente al nivel de endeudamiento asociado a las apuestas.

El anuncio de las bets llegó acompañado de otra medida dirigida a un problema que el Gobierno considera estrechamente relacionado: el endeudamiento de los hogares.

Lula presentó un nuevo programa para renegociar deudas vencidas. El Estado prevé destinar 15.000 millones de reales para comprar hasta 150.000 millones de reales en créditos impagos con descuentos de al menos 90%.

El mecanismo apunta a obligaciones con entre dos y cuatro años y medio de atraso, principalmente saldos de tarjetas de crédito y préstamos personales sin garantía, por un valor individual de hasta 10.000 reales.

Leer tambiénEn pleno choque con Trump, Lula defiende a Brasil en la ONU: "No cabe en el patio trasero de nadie"

Las familias beneficiarias podrán cancelar sus obligaciones por el valor reducido después de que el Estado adquiera esas deudas en una subasta prevista para noviembre.

El Gobierno vuelve así a poner el endeudamiento en el centro de su agenda económica en la recta final de la campaña. Pero la prohibición de las apuestas introduce una nueva disputa: si se trata de una política de protección social que busca contener un problema creciente o de una decisión que llega en un momento especialmente conveniente para Lula, cuando faltan apenas nueve días para las elecciones.

Fuente: france24.com